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Aprender a vivir con la diabetes
El pasado miércoles, 14 de noviembre, se celebró el Día Mundial de la Diabetes. En España hay un 6% de la población afectada por esta enfermedad. En Canarias, se calcula que existen unas 150 mil personas con diabetes y puede que casi un 50% de las mismas, desconozcan que la padecen. Lanzarote Digital ha tenido ocasión de entrevistar al Tesorero de ADILA, la Asociación de Diabéticos de Lanzarote, Gregorio Nicolás.
Nicolás, diabético desde hace unos 8 años, nos ha relatado como fue su experiencia personal. Descubrió que era diabético gracias a su hija pequeña. “Cuando tenía unos 7 u ocho años”, nos cuenta, “le detectaron la enfermedad a ella y a raíz de eso, decidí hacerme los análisis. Cuál fue mi sorpresa al comprobar que yo también lo era. Ambos “debutamos” a la vez”. “Fue duro afrontarlo”, sobre todo como padre. Uno siente rabia, impotencia, enfado… pero esa es la primera fase. Luego toca adaptarse a la nueva vida”, añade.
La diabetes es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte el alimento que ingerimos en energía. La insulina es el factor más importante en este proceso. Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células. La insulina es una hormona segregada por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago. En personas con diabetes, una de dos componentes de este sistema falla, o bien, el páncreas no produce, o produce poca insulina (Tipo I), o bien, las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (Tipo II). Entre los síntomas destacan una pérdida de peso evidente, beber mucho agua, abusar de las cosas dulces o la necesidad constante de orinar.
Las consecuencias de una diabetes mal tratada pueden ser muy graves: pérdida de sensibilidad en las articulaciones, heridas mal cicatrizadas que pueden derivar en amputaciones, riñones que ralentizan su funcionamiento y necesitan diálisis, problemas en la vista… Todas ellas son algunas de las graves consecuencias que acarrea el no tratamiento de la enfermedad.
Por esto, es muy importante seguir el protocolo establecido. Cuando a una persona se le diagnostica diabetes, el primer paso es la hospitalización. Con la ayuda del médico adecuado, el endocrino, y de enfermeros especializados en educación diabetológica, se enseña al paciente a administrarse la insulina, a realizar ejercicio físico adecuado y a comer equilibradamente. Con estas nuevas pautas, el diabético debe amoldar su vida a la nueva situación. El problema se plantea ante la ausencia de especialistas. Hasta hace 2 años, Lanzarote no tenía endocrino y durante este corto periodo, han pasado por la Isla hasta tres. Actualmente, la situación es indefinida. Se supone que hay uno, pero la realidad es que no está aquí y no se sabe si volverá. Medicina interna y una enfermera especialista, son los encargados de desempeñar estas funciones. Desde ADILA, se lucha para conseguir que las diferentes Administraciones se involucren y hagan frente común para conseguir que el Servicio Canario de Salud (SCS), les dote del personal necesario.
La Asociación de Diabéticos de Lanzarote, nació en 1988 pero no fue hasta 1991, cuando aprobó sus Estatutos. Su primer local de reunión se situaba en la calle Cáceres. Posteriormente, y durante años, se reunieron en el Centro de Salud de Valterra. Hoy en día, cuentan con una nueva sede en la Vega.
Gracias a las subvenciones que reciben, ADILA cuenta con una administrativa y una psicóloga. Ésta última, de gran ayuda, según Nicolás, ya “que es muy importante no sólo diagnosticar y tratar la enfermedad, sino atender los problemas que de ella deriven”. El principal objetivo de la asociación es concienciar a todos, no sólo a los enfermos sino a sus familias, amigos y a todo en entorno en general.
Educar en los síntomas, las pautas de vida, las posibles consecuencias… educar a todos, grandes y pequeños. ADILA aporta su gran "granito" de arena organizando charlas mensuales en colegios, centros de la tercera edad… Además cada año, convocan un campamento de verano para niños de Lanzarote y Fuerteventura. En él, los niños disfrutan a la vez que aprenden a vivir con la diabetes. Están acompañados de médicos y enfermeros que controlan su nivel de azúcar, que en éstos días suelen oscilar mucho, debido a la gran cantidad de emociones que experimentan.
Por último, desde ADILA se hace un llamamiento a todos los organismos públicos para que se impliquen en su lucha por tener, especialistas endocrinos y educadores diabetológicos en la isla.
ADILA:
Calle Castillo de las Coloradas, nº 7, 1º Izquierda (La Vega)
Teléfonos de contacto: 928597798 / 620949622
Martes: de 18:00 a 20:00 horas en la Casa de la Juventud de Arrecife
Por Jéssica Elvira.
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